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Entrevista
a Benito Rabal, director de cine. Por Eugenia Gualda (El Faro de
Águilas)
El director
de cine, Benito Rabal, hijo del actor aguileño Paco Rabal, permanecía
la semana pasada en la localidad de Aguilas durante la grabación
de secuencias del film "El Furgón". Además de realizador de El Furgón,
también ha sido su guionista,
¿Cuando
escribió la historia ya pensó en Águilas?
Por supuesto. Águilas ya estaba presente incluso en los comienzos
de la concepción de la historia. Además, tan patente estaba su geografía,
que incluso las veces en que yo no me encontraba aquí, el equipo
de rodaje ya reconocía elementos locales por las descripciones hechas
de los mismos en el guión. Siempre he tenido claro que la película
se iba a desarrollar en la zona levantina, y dentro de ella, Águilas
ocuparía un espacio fundamental.
¿Qué zonas de la localidad han sido las elegidas para rodar esas
secuencias?
Hemos estado rodando en la zona del puente de El Hornillo, en el
Garrobillo, en los alrededores de la playa de El Sombrerico, y en
el casco urbano. Lo que sucede es que en la ficción, con las tomas
de la ciudad se va a hacer un montaje, mezclándolas con otras de
La Manga. Por ello, cuando aparezcan en el film, se habrán convertido
todas ellas en una sola.
¿Cuánto tiempo ha permanecido el equipo de rodaje en Águilas?
Muy poco tiempo, solamente una semana. Yo personalmente he estado
más tiempo, pues me he venido a vivir aquí, con lo cual cuando rodábamos
en Cartagena y La Manga, tenía que hacer diariamente dos horas de
viaje diarias, entre ida y vuelta.
¿Se podría decir que El Furgón nace como un homenaje a su padre?
Sin duda alguna. Mi padre iba a asumir el protagonismo de El Furgón.
Además estaba muy implicado en la historia, ya que era muy querida
por él. Lo que sucedió es que desgraciadamente falleció pocos meses
antes de comenzar el rodaje, no éste, sino el que estaba previsto
con anterioridad, sobre el otoño pasado. Por tanto, hubo que replantearse
todo al respecto, incluso llegué a dudar sobre si la hacía o no.
Finalmente, decidí que sí, y que además, supondría ese homenaje
póstumo a su figura y persona.
¿Para cuándo está prevista la finalización del rodaje?
En unas dos semanas y media o tres, lo que es el rodaje estará prácticamente
finalizado. Luego faltarán las cuestiones relativas al montaje,
sonorización, música, etc. Yo creo, que entre unas cosas y otras,
la película estará lista para julio, lo que no se puede precisar
es la fecha exacta.
¿Y su presentación al público?
Eso ya no lo sé, pues depende de muchos factores añadidos, una vez
que esté montada por completo. Es cuestión de buscar la fecha idónea.
Me imagino que antes de que finalice el año se podrá ver en los
cines.
¿Se
puede contar con alguna anécdota destacable dentro del rodaje de
El Furgón?
Siempre ocurren cosas anecdóticas en los rodajes. Estoy pensando
en Carlos Fuentes que, a pesar de estar pasándoselo muy bien, el
pobre lleva una película terrible: cuando rodamos en la sierra de
Madrid el accidente de la furgoneta, se resbaló en un paraje y se
dañó el pie. Mas tarde, aquí, en El Hornillo tenía que dar una patada,
algo falló, dio un mal paso y se hizo una herida en la cabeza. También
en Cartagena le picó una avispa. A pesar de todo, él sigue muy contento.
¿A qué género pertenece El Furgón y cómo desarrolla su argumento?
El Furgón es una comedia muy de la época dorada de este género en
Italia, al estilo de Rififí, etc. Cuenta la historia de tres personajes,
tres delincuentes de muy baja estofa y pocos vuelos: un carterista
manco, que es el personaje que interpreta Sancho Gracia, y el papel
que estaba destinado a mi padre. El otro es un hombre que ha nacido
y vivido siempre en la cárcel, al que da vida Pablo Carbonell; y
el tercero es un muchacho con muy mala suerte, que para pagar la
mordida a un juez por un delito que no cometió, se ve obligado a
delinquir. Los tres personajes se conocen en el furgón que les conduce
a la cárcel, y sucede que éste tiene un accidente, hecho que propicia
la fuga de los delincuentes. Juntos suben a un tren que les conduce
a la costa murciana. En la ficción se supone que es invierno, por
lo que se refugian en un chalet vacío de aspecto y contenido lujosísimos.
Una vez en la casa, aparece también por casualidad un cuarto personaje,
una mujer, cuyo papel es interpretado por Elsa Pataky, terminando
todos implicados en un asunto de tráfico de plutonio con la mafia
rusa. A lo largo de la muchas historias, que a partir de ahí se
suceden, se va observando cómo realmente ellos son las únicas personas
dignas. Por contra, los jueces, policías, abogados, son en este
caso, los deshonestos. En definitiva, la historia viene a demostrar
que al fin y al cabo, estos delincuentes no son más que pobre gente,
inocentes a los que les ha tocado vivir ese tipo de vida. Pero,
digamos, los 'de guante blanco', son los que verdaderamente mienten
y engañan, utilizándolos como cebo en una operación policial. Sin
embargo, la película termina con un golpe de esperanza; se define
un poco en la frase de 'El Manco', cuando al final va a la cárcel,
"siempre detienen a los mismos".
A tan poco tiempo de finalizar este rodaje, ¿tiene alguna otra idea
de futuro?
No solamente idea, sino que ya me encuentro escribiendo mi próximo
guión. Se titula 'En el cielo de los pobres, las estrellas son leones'.
Se trata de una historia fantástica, donde el protagonista fija
su empeño en llegar a una ciudad. Empeño que parece nunca va conseguir,
hasta que por fin, y tras muchos avatares, lo hace para finalizar
trabajando en ella como 'enfermo' en un hospital. Sí, me refiero
a aquellas personas que les pagan por probar medicamentos, etc.
¿Qué recuerdos guarda de su dilatada experiencia en el mundo del
cine?
La verdad es que tengo muy buenos recuerdos de mis comienzos en
el cine, aunque al principio siempre deseé ser músico. Sin embargo
ví una película de Camús que me dejó impresionado, "El Alcalde de
Zalamea". En realidad estoy hablando del montaje de la película,
ya que mi padre trabajaba en ella y yo fui con él. Entonces le conté
mi deseo de ser actor, y entré como meritorio a la temprana edad
de catorce años. Desde entonces hasta la fecha, no he abandonado
el mundo del cine, lo que ocurre es que pronto me dí cuenta de que
lo que realmente me gustaba era la realización y no la interpretación.
Así que al poco tiempo dejé de actuar y me dediqué por completo
a lo que estoy haciendo.
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